El ADN de la Multiplicación 

por Ángel Manuel Hernández Gutiérrez, www.misionmoderna.com, Islas de Canarias, España.  

En los tiempos bíblicos, en especial los patriarcales, la multiplicación de la descendencia biológica garantizaba la supervivencia de la familia. Una familia que no creaba nuevas tribus o núcleos familiares estaba expuesta a la extinción. Por ejemplo, la tribu de Benjamín siempre tuvo problemas con la multiplicación. En una ocasión tuvieron que tomar mujeres extranjeras para poder tener descendencia y permanecer como tribu (Jueces 21). Al final la tribu de benjamín desapareció por su falta de multiplicación. 

Una matriz, unos espermatozoides, un óvulo, unas trompas, etc, es decir, un sistema reproductor, se declara muerto por los médicos no cuando no existe, sino cuando no permite o no pueden reproducirse. Una célula del cuerpo humano está programada para morir cuando no se está multiplicando, es decir, que la multiplicación es la vida de la célula.

El Biólogo Luis Chiva, director del departamento de Ginecología y Obstetricia de la Clínica de la Universidad de Navarra, dice, que “nosotros los seres humanos estamos programados para reproducirnos. la reproducción es una de las cosas que llevamos por DNA debajo de la piel en primera línea, como el instinto de supervivencia” . ¿Estará esto 1 también en nuestro ADN espiritual? muchos textos de la escritura parecen apuntar a que si, como el de Hechos 6:7 “Y el número de los discípulos se multiplicaba”, o el de “Hechos 9:31 Entonces las iglesias… se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo”. 

La multiplicación en la era de los patriarcas no solo garantizaba la supervivencia de la familia, sino que llevaba a la conquista territorial, como vemos en Génesis 26:4 “Multiplicaré… y daré… todas estas tierras…”. La multiplicación es la conquista territorial de Dios. Por ejemplo, faraón esclavizó al pueblo de Israel por temor a que les conquistaran porque se estaban multiplicando en gran manera (Éxodos 1:8-10). La multiplicación de discípulos, es una conquista territorial, porque cada persona convertida es un espacio más ocupado por el Espíritu Santo. La multiplicación de células es la conquista de grandes espacios en la tierra. Esto nos lleva a saber que el enemigo, como lo hizo Faraón, esta concentrado en destruir toda posibilidad de multiplicación. 

Dios desea que nos multipliquemos. Como dijo el Dr. Joel Comiskey, experto en grupos celulares: “la multiplicación está en uno de los primeros lugares de la lista de los deseos de Dios, la multiplicación de líderes y de grupos…”

La multiplicación no es el simple proceso de crear discípulos, sino el proceso de crear discípulos que creen otros discípulos que no es lo mismo. La tarea de la multiplicación es la tarea más ardua y difícil de realizar, mucho más que la creación de discípulos o la propia evangelización, porque requiere una entrega y dedicación total por parte del discipulador.


Publicado originalmente en Joel Comiskey Group.