Siguiente Paso, El Discipulado Práctico

por Ángel Manuel Hernández Gutiérrez, www.misionmoderna.com

“Porque podéis profetizar todos uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados” (1 Corintios 14:31).

Como podemos ver en este texto, en el Reino de Dios se aprende haciendo. En el Reino de Dios la teoría y la práctica van tomadas de la mano. En el Reino de Dios, los que enseñan han vivido y experimentado, no hay un sólo caso bíblico de un maestro sin un enriquecimiento práctico. Teoría sin práctica es inútil. Incluso en la exégesis bíblica, el estudio profundo de la escritura, se requiere el elemento práctico de dejarse guiar por el Espíritu Santo a toda verdad bíblica. La teoría debe ser probada por la práctica y la práctica debe ser observada y corregida por la teoría. El diccionario Hispano americano de Misión, dice “la doctrina teórica no constituye una teología verdadera, sino que necesita que se le de efecto en la acción”. La preocupación de los líderes del Reino, no debe ser la de una creencia correcta, sino la de una reflexión y acción correcta. Porque en definitiva, y como dice “1Corintios 4:20 Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder”. De hecho la principal cosa que Jesús rechazo de los fariseos, fue su práctica, porque decían y no hacían (Mat 23:3). La palabra de Dios exige que se la practique, porque quien no lo hace es como el que se olvida de como es después de mirarse en un espejo (Stg. 1:22-25).

Jesús enseño con la práctica. Un ejemplo de esto, es el momento en el que los discípulos le piden que les enseñé a orar (Lc 11:1). El señor no les dio una clase teórica, sino que les hizo una demostración verdadera, genuina y real, de como se debía orar, a través de la oración que el mismo hizo del Padre nuestro. “Lucas 11:2 Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos…”. La enseñanza práctica, debe ser la forma de enseñanza que tiene que adoptar el líder que discípula a otros. Porque entre otras cosas, se aprende mejor experimentando. A veces, y quizás por una excesiva reverencia o miedo a caer en un uso vano de las doctrinas o enseñanzas bíblicas, se presenta esta de una forma teórica sin un ejemplo práctico. Sin embargo, en este texto de 1Corintios 14:31, vemos como se practica la profecía profetizando.

Debemos discipular con la práctica y el ejemplo.

Bendiciones de lo Alto

Ángel Manuel Hernández Gutiérrez

www.misionmoderna.com


Publicado originalmente en Joel Comiskey Group.