Orar por Todo

por Ángel Hernandez

No se trata sólo de orar, se trata de orar por todo, es decir de presentar al Señor todo lo que pretendemos hacer, cada paso que queremos dar, eso significa “1Tesalonicenses 5:17 Orad sin cesar”. Hay que orar por todo. Dios promete y el mismo es el que hace posible que sus promesas se hagan realidad, como dijo Salomón “2Crónicas 6:4 Y él dijo: Bendito sea el Señor Dios de Israel, quien con su mano ha cumplido lo que prometió con su boca a David mi padre…”.

Dios cumplió lo prometido “con su mano”, es decir, el mismo. Nosotros somos simples colaboradores suyos en su obra (1Cor. 3:9), aunque gran parte de esa obra se desarrolle en nosotros mismos. La obra que el comienza, el la termina dice “Filipenses 1:6 estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el da de Jesucristo”.

Las promesas de Dios deben motivarnos a la oración, como Salomón mismo dijo en “1Crónicas 17:25 Porque tú, Dios mo, revelaste al odo a tu siervo que le has de edificar casa; por eso ha hallado tu siervo motivo para orar delante de ti”. Es la oración la que mueve esa mano de Dios, es la que hace que sus promesas se cumplan.

La falta de colaboración con Dios en la oración puede ralentizar o parar la obra que Dios quiere hacer en nosotros. Cuando se trabaja con Dios las cosas no se pueden hacer a nuestra manera, por eso dice “Salmo 37:5 Encomienda al Señor tu camino, Y confa en él; y él hará”. El dice que si oramos, Él hará. Él, es aquel al que nada le es imposible (Luc. 1:37). Como dijo una vez el pastor F. J. Huegel (1889-1971), “Hablando claramente, si no queremos orar, Dios no puede hacer”.

Dios esta a pie de obra, no nos ha dejado unos planos y se ha marchado, el está junto a nosotros haciendo su propia obra. Jesús dijo, “Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo” (Jn. 5:17).

Dios es un trabajador experimentado, experto. Debemos orarlo todo a Dios porque el conoce secretos, técnicas, métodos, para hacer las cosas más fáciles, por eso dice “Jeremas 33:3 Clama a m, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”. El tiene secretos para alcanzar más gente y más rápido, para solucionar los problemas más difciles de manera sencilla y fácil. Para que lo que hagamos por Dios y para Dios sea fructfero tiene que estar sostenido por la oración. Hay muchas cosas que se pueden alcanzar sin oración, pero sólo aquellas que se han alcanzado con oración se sostienen, perduran.


Publicado originalmente en Joel Comiskey Group.