El Entrenamiento Continuo
Por Ángel Manuel Hernández, www.misionmoderna.com
En nuestra iglesia Misión Cristiana Moderna, una vez que una persona ha logrado pasar todo el proceso para ser líder y ha logrado abrir su célula y tenerla en funcionamiento, pasa a ser parte de un equipo de líderes, que es como una célula, pero cerrada, a la que solo pueden acudir líderes. En este equipo se ministran semanalmente aspectos prácticos del liderazgo y problemas generales con los que la iglesia se puede ir encontrando.
Yo como pastor me reúno semanalmente con mi equipo que son todos supervisores porque han alcanzado el número suficiente de células y de líderes para hacerlo, y ahí les comparto una charla sobre aspectos del liderazgo y les ministro sus corazones para infundir ánimo. Luego ellos se reúnen con sus respectivos equipos de líderes, y posteriormente sus líderes se reúnen con los suyos y así toda la semana hasta llegar a la 5ª generación de líderes que es lo que tenemos en la actualidad. Mi reunión con mis supervisores generalmente se realiza los lunes, luego ellos realizan las suyas el martes y sus líderes el miércoles, y así sucesivamente hasta completar todas las reuniones de todos los equipos de líderes. También cada 15 días cada supervisor tiene una reunión general con todos los líderes bajo él, y yo como pastor, tengo una reunión mensual con todos los líderes de la Iglesia. Estas reuniones generales son fundamentales porque generan unidad y conciencia de que somos un grupo más allá de las pequeñas reuniones de líderes.
En estas reuniones también se abren los corazones y se ayuda a los líderes en los problemas o situaciones que puedan estar pasando con sus discípulos. Esto enriquece mucho la reunión y crea una formación práctica en problemas específicos, porque cuando le damos respuesta a un problema de un líder ya todos los demás saben como resolverlo si pasaren por lo mismo. En estas reuniones de líderes también se rinden cuentas del trabajo que se realiza, de esta manera todos se sienten parte de lo que están haciendo los otros, y se genera la comunión, como dice “1Juan 1:3 lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo”. Además de todo esto todos nuestros supervisores y líderes reciben cursos de formación anuales que la iglesia prepara con profesionales, que van desde cursos de aspectos seculares, como primeros auxilios, tratamiento legal de datos, normas de protocolos, asistencia a enfermos en hospitales, tratamientos con adiciones, etc; hasta cursos más teológicos como pastoral del Siglo XXI, etc.
Publicado originalmente en Joel Comiskey Group.