El Convertido Como Puerta De Entrada Al Oikos
Por Ángel Manuel Hernández Gutiérrez, www.misionmoderna.com, España
Quién sabe si el Señor nos eligió o salvó a nosotros y no a otro, porque vio en nosotros una puerta por la que el pude entrar a salvar todo nuestro Oikos, quién sabe si somos los más apropiados, el instrumento más efectivo que Dios puede usar para salvar a nuestros parientes y amigos más cercanos. Sea como fuera, la realidad está en que la mayor de las posibilidades de salvación de nuestros parientes y amigos más cercanos está en nuestras manos. Esto nos habla de nuestra gran responsabilidad hacia nuestro parientes y amigos más cercanos, quizás por eso el Señor Jesús no dejará al liberado endemoniado gadareno, acompañarle, sino que le dijo: “…Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti” (Marcos 5:19). ¿Quiénes representan nuestro Oikos? Todas esas personas sobre las que tenemos algún tipo de relación o influencia, todas esas personas que si nos muriéramos irían o desearían ir a nuestro funeral.
Este trabajo de evangelización lo hemos visto claramente desarrollado en el caso de Cornelio el centurión y cómo Pedro evangelizó toda su casa (Hch 10). El texto bíblico dice que “al otro día entraron en Cesarea. Y Cornelio los estaba esperando, habiendo convocado a sus parientes y amigos mas íntimos” (Hch 10:24). Esta palabra parientes por extensión se incluye también a compatriotas[1]. Así que Cornelio tenía convocados en su casa a todo su Oikos, para que Pedro les predicara el evangelio y sucediera lo que sucedió, que no sólo se convirtieron sino que fueron bautizados (Hch 10:47-48). Pérez Millo dice: “allí estaban sólo quienes eran literalmente amigos indispensables, de ahí amigos íntimos, aquellos amigos de quienes no se podía prescindir.
Todos estos estaban esperando con Cornelio la llegada de Pedro”[2]. Kistemaker dice: “Lucas escribe que Cornelio espera con expectación el arribo de Pedro. Ha hecho todos los preparativos necesarios, invitando incluso a parientes y amigos más cercanos. Parece que ha vivido muchos años en Cesarea, ya que sus familiares han venido a vivir allí. Con el correr del tiempo ha hecho buenas amistades con los residentes en el lugar. Todos responden a la invitación de Cornelio de reunirse con Simón Pedro y oír su proclamación del evangelio de Cristo”[3]. Está claro que todo creyente tiene un compromiso serio con sus parientes y amigos más cercanos, el compromiso de convocarles para que escuchen el evangelio.
Bendiciones de lo Alto, P. Ángel Manuel Hernández Gutiérrez, Misión Cristiana Moderna
[1] Strong, J., Op. cit., p. 80.
[2] Pérez M.S., Comentario Exegético al Texto Griego del Nuevo Testamento: Hechos, Ed. CLIE, Viladecavalls, 2013, p. 766.
[3] Kistemaker, S. J., Comentario al Nuevo Testamento: Hechos, Ed. Libros Desafío, Grand Rapids, 2007, p. 410.
Publicado originalmente en Joel Comiskey Group.