Contagio, Comunidad Y Cercanía

Por Ángel Manuel Hernández Gutiérrez, www.misionmoderna.com, España

Este año 2023 nosotros en Misión Cristiana Moderna nos vamos a concentrar fuertemente en los problemas tan grandes que ha dejado la pandemia.

Uno de esos problemas y según un estudio publicado online por Issues in Mental Health Nursing en Junio del 2022, es la ansiedad social, que procede no solo de ese miedo que tuvimos al contagio, sino de ese miedo a participar en actividades sociales. Nosotros sabemos que los miedos solo se pueden disipar enfrentándolos, por eso los líderes deben hacer mucho énfasis en congregar no solo en las células sino en la Iglesia.

Según los expertos virólogos un contagio se convierte en imparable cuando el infectado contagia a más de uno a la vez, es decir, dos como mínimo, entonces esos dos contagian a dos cada uno y así se propaga un virus, pero cuando se reduce el nivel de contagio a uno solo, se frena la expansión del virus. Y resulta que el evangelio crece y se expande también por contagio, contagiándonos unos a otros de la fe en Cristo. El militar romano Gayo Plinio, conocido como Plinio el Viejo en una carta a Trajano en el siglo I, en la que informa sobre la expansión del cristianismo, compara tal expansión a un “contagio”. Dicho contagio no se puede provocar sin la oración y sin el congregarnos en grupos de dos, tres, o mas (Mateo 18:20), así que es tiempo de congregar.

Otro de los problemas ha sido la perdida de la conciencia de comunidad. El individualismo se ha apoderado de la sociedad y ha seducido también a muchos creyentes. El individualismo es un menosprecio a la vida comunitaria, a la dependencia los unos de los otros, y al sobrellevar las cargas los unos de los otros. Curiosamente las personas que proceden de países mas individualistas tienen lazos familiares muy frágiles o inexistentes. Está claro que el individualismo lleva a la destrucción de la familia. Por tanto los líderes debemos no solo orar para destruir toda actitud de individualismo, sino hacer énfasis en la creación de lazos interpersonales, a través de la ayuda mutua, que es en definitiva el detonante de la unidad (Efesios 4:16) y un factor determinante en la vida comunitaria.

Otro de los problemas es la soledad. Los médicos hablan de la soledad como una pandemia que ha venido después de la pandemia. Es sorprendente el aumento tan grande de personas solas, sobre todo en el colectivo de mayores de 70 años, en España ya estamos por los dos millones de mayores solos, y esa soledad ha llevado al suicidio a más de 1000 de ellos el año pasado. El reto por tanto de nuestros líderes es la cercanía, porque es la cercanía la única vacuna contra la pandemia de la soledad. Los líderes deben ser más cercanos que nunca y buscar toda clase de excusas para no solo acercarse a los creyentes, sino acercarlos unos a los otros.

Bendiciones de lo Alto, Pastor Ángel Manuel Hernández Gutiérrez, Misión Cristiana Moderna


Publicado originalmente en Joel Comiskey Group.