Crecimiento De La Iglesia Comunidad

Por Ángel Manuel Hernández Gutiérrez, www.misionmoderna.com

Lo que estamos comenzado a ver en este año 2022 es un achicamiento de la iglesia institucional y un crecimiento de la iglesia comunidad. La iglesia comenzó como una comunidad, la gente se empieza a convertir, bautizar, ser discipulada, pero poco a poco fue derivando a una iglesia institucionalizada, centrada en el edificio, los programas y las actividades. Es cierto que la institución es necesaria para su representación legal ante las fuerzas sociales, pero debe centrarse en la comunidad. La iglesia institucional debe servir siempre a la comunidad y no al revés. Ha sido la iglesia institución la que ha sufrido de cierres en todo el mundo y no la iglesia comunidad, por tanto debe ser la iglesia comunidad la que tiene que tener toda nuestra atención, y es hacia la iglesia comunidad hacia donde se deben dirigir todos nuestros esfuerzos.

¿Que hacer en este 2022? Debemos fortalecer la iglesia comunidad, las células, los grupos. El edificio, los programas y las actividades de la iglesia institucional deben estar enfocados al fortalecimiento de la iglesia comunidad. Esto es lo que nosotros estamos haciendo. A la gente hay que dejarle tiempo para dedicarse a la iglesia comunidad, a las células, a los grupos, y no ocuparles tanto en actividades institucionales que les aíslan de la vida comunitaria. Dejarles como dice Hechos 2:46 comer juntos con alegría y sencillez de corazón, estar juntos. Necesitamos potenciar mas que nunca la ayuda mutua, ese sacrificio de alabanza mencionado en hechos 13:15-16, porque la ayuda mutua es una alabanza comunitaria a Dios. Cada vez que nos ayudamos unos a los otros, estamos alabando a Dios con la misma o mayor potencia que cuando lo hacemos cantando salmos, porque es esa ayuda mutua lo que crea unidad, y una comunidad fuerte y resistente, como enseña “Efesios 4:16 …unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro…”. Las coyunturas del cuerpo de Cristo, son las que le permite al cuerpo de Cristo avanzar y alcanzar sus metas, como las piernas y brazos del cuerpo humano. Un cuerpo humano sin su movilidad en sus coyunturas se queda paralizado. En el cuerpo de Cristo, es la ayuda mutua la que le hace avanzar y llegar a otros.

El nivel de amor en una iglesia es equivalente al nivel de ayuda mutua. Cuánto nos ayudamos unos otros, es cuánto nos amamos. Todos queremos una iglesia en la que se respire amor los unos a los otros, pero el amor unos a otros es algo que se “edifica”, se construye con la ayuda mutua.


Publicado originalmente en Joel Comiskey Group.