Comunicación Con Comunidad
Por pastor Ángel Manuel Hernández Gutiérrez, Misión Cristiana Moderna
Este tiempo de pandemia está provocando un cambio muy positivo en la iglesia que se está empezando a vislumbrar en este 2022. Este está siendo el cambio que está preparando la iglesia para el mas grande y poderoso avivamiento de la historia. Las razones son evidentes, la gente está dándose cuenta que no se puede tener comunicación sin comunidad, que la comunidad lo es todo. Nos necesitamos unos a los otros, todos necesitamos ser acompañados, no podemos vivir solos aislados de la comunidad. El ser humano necesita ser acompañado desde el momento de su nacimiento hasta su muerte, porque ni puede nacer sin ayuda, ni puede ser enterrado sin ella. La gente “vé” el culto online, mientras come, o están acostados, completamente aislados unos de otros sólo “recibiendo” lo que se le presenta en la pantalla, y aumentando la centralidad narcisista en él yo.
El teólogo británico Willian Manson (1882-1958) dice que no congregarse lleva a la pérdida de la fe y la visión cristiana distintiva. El teólogo Español Perez Millo dice: “Un sentido de vanagloria alcanza a algunos creyentes, en todos los tiempos, que creen en el autoengaño de ser capaces de edificarse solos, al margen de la congregación” y añade que este auto engaño también lleva a otros a “consideran que una sola reunión dominical ya es suficiente para mostrar identificación cristiana”. Internet ha creado una nueva forma de evangelización, pero no podemos prescindir de la comunidad.
El pueblo de Dios ha cumplido su misión siempre mediante la comunidad, no mediante millones de individuos solos. Centrarse en una evangelización sin comunidad ha contribuido a un mensaje individualista, privatizado, que ha ignorado que la cabeza y el cuerpo son inseparables, y que ha provocado que la iglesia más grande en todas las ciudades de occidente, sea la que no se congrega. Como dice el filosofo Byung-Chul Han, nuestra cultura cada vez celebra “menos fiestas comunitarias, cada uno se celebra sólo a sí mismo”.
En este tiempo hay un regreso a las reuniones caseras, a las células, una vuelta a lo primitivo, como dice “Hechos 5:42 Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo”. En esta vuelta a congregarse, debemos crear cultos más participativos, no cultos dirigidos por 10 personas y el resto sin participación, hay que volver a “1Corintios 14:26 ¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación”.
Publicado originalmente en Joel Comiskey Group.