Levantando Iglesias Celulares
por Ángel Manuel Hernández Gutiérrez
En Marzo del 2014 compart púlpito en el Congreso Nacional de Asambleas de Dios de España, con el Pastor Juan Carlos Ortz, expastor de la comunidad hispana de la Catedral de Cristal y un experto en el discipulado celular, que ha escrito uno de los libros más revolucionarios a este respecto titulado “El discpulo”. La exposición del Dr. Ortz en este congreso fue magistral, pero me llamó la atención que la gente estaba como despistada, no dejaban de hablar durante el sermón. As que cuando terminó el mismo, me dediqué a preguntar qué pasó y me di cuenta que la gente no se haba enterado o por lo menos no haban asumido muchas de las enseñanzas que el Dr. Ortz expuso.
Esa misma noche cené con un grupo de pastores de influencia y me sorprendió que tampoco ellos haban captado lo que el Dr. Ortz enseñó. El Dr. Ortz habló del precio del liderazgo en el discipulado, de como un líder sacrifica a veces hasta los tiempos de la familia por los discpulos, de como los discpulos te absorben y como manejar eso. Para mi y mi esposa, que es nuestra vivencia, fue como bálsamo del cielo, un aliento y un ánimo a seguir adelante. Pero para aquella gente incluso para los pastores, aquella exposición no iba con ellos. Y es que hay una gran diferencia entre una Iglesia celular y una iglesia que no lo es. En la Iglesia celular todo gira en torno al discpulo y al discipulador, en la Iglesia que no es celular todo gira en torno al culto y las escuelas dominicales. En otras palabras, el Dr. Ortz estaba hablando en otro idioma.
Las Iglesias celulares tenemos otro idioma y por eso a veces no se entiende muchas de nuestras prioridades y tareas misionales. Nuestros objetivos, aun los del nacimiento de una nueva iglesia, son muy diferentes. Una Iglesia celular nace de la multiplicación de células, no del crecimiento de una sola célula que deriva en una Iglesia. Una Iglesia no celular dice, plantemos una célula para obtener una iglesia. Una Iglesia celular dice, multipliquemos las células para tener una Iglesia nueva. El modelo, por lo menos el que se maneja en Asambleas de Dios de todo el mundo, es que el pastor llega al lugar, quizás comienza una pequeña reunión tipo célula, pero su prioridad es buscar un local, colocar unas sillas y poner el cartel de Iglesia. Yo no estoy en contra de eso, pero hay suficientes pruebas, sobre todo aqu en España, de que ese modelo de trabajo no tiene grandes resultados.
El propio Dr. Joel Comiskey, escribió en su magistral libro “Plantando iglesias que se reproducen”, página 45, “Los que predican y plantan iglesias en España, experimentan un camino largo y duro”. ¿Por qué? Porque lo correcto, sobre todo en mi pas España, donde todo lo que no es Católico sufre de rechazo social, es llegar a un lugar, formar una célula, comenzar el proceso de multiplicación, y abrir el lugar de cultos sólo cuando haya un número considerable de congregantes que impacten la comunidad vecinal. Me sorprendió el dato de que en la provincia de Barcelona, el número de Iglesias evangélicas ha superado ya al número de parroquias e iglesia católicas, eso sera muy motivador si la mayora de esas iglesias tuvieran más de 100 miembros, pero lo triste es que el 90% no llegan ni a 30 miembros y la inmensidad de esas iglesias nuevas se han formado de alguna división, que espectáculo tan dantesco.
Ángel Manuel Hernández Gutiérrez
www.misionmoderna.com
Publicado originalmente en Joel Comiskey Group.