Devocionales

Devocional 11 diciembre

 

Oración: Padre eterno, se que tienes grandes propósitos para mi vida. Tú me creaste y me conociste aún desde el vientre de mi madre. Conoces todo de mi. Ayúdame a vivir conforme a tu palabra, para que ese propósito por el cual me has llamado, pueda convertirse en una realidad. Y como dice la canción: creo en ti y en lo que harás en mi.  

Recomendación musical: https://youtu.be/4YYZHIr6HGo  

Deuteronomio 1, 2, 3 (aunque es un poco largo, te animo a leer los 3 capítulos)  

Después de ser liberados de Egipto, el pueblo de Dios se vio destinado a permanecer durante 40 años, con todos sus días y sus noches, a vagar por el desierto. 14.600 días dando vueltas por el desierto por volver a sus problemas de desobediencia y rebeldía. 

Pero en estos capítulos vemos que el pueblo de Dios estaba a punto cruzar el río Jordán y entrar en la tierra de Canaán. La tierra prometida.  

Sin embargo, durante los 40 años de vagar por el desierto, todos aquellos que habían sido rebeldes, desobedientes y quejumbrosos se habían muerto. Y los que entrarían en la tierra prometida serían sus hijos. De aquel pueblo solo quedaban, Moisés, Josué y Caleb. Y aún así, solo dos de ellos, cruzarían el río y entraría en la tierra prometida. 

Moisés, a pesar de haber dirigido el pueblo de Dios en su liberación, a través de los 40 años por el desierto, el que había recibido los mandamientos de Dios en las tablas de la ley, el que hablaba con Dios cara a cara, el que se consideraba amigo de Dios, al que le resplandecía el rostro después de haber estado 40 días en la presencia de Dios, el que más de una vez había rogado para que Dios no destruyera su pueblo. Aún él, se quedaría a las puertas de la tierra prometida y moriría en el desierto, porque había tomando una mala actitud. Se había dejado llevar y golpeó la piedra. Desobedeció la orden de Dios, y quedaría sin recibir la promesa. Su mayor anhelo y deseo no le sería concedido. 

 

Y aún así tomo una actitud humilde, no se rebeló contra Dios ni comenzó a quejarse. Simplemente aceptó el plan de Dios e invirtió su tiempo en lo mejor que podía hacer, enseñar a la nueva generación. 

A veces vivimos con el recuerdo del ayer, pensando que las cosas pasadas han sido mejores, pero necesitamos mirar hacia adelante, hay un presente y un futuro que nos aguarda. Y eres tú, joven, adolescente, El que tiene en sus manos la responsabilidad del hoy y el mañana.  

No te creas inferior, ni por tu juventud o lo buenos que hayan sido los que te antecedieron. Porque sólo Dios sabe hasta donde eres capaz de llegar.  

Hay un dicho que dice que el alumno siempre supera al maestro. Asi que prepárate, porque como dijo Jesús:  

San Juan 14:12 (Reina Valera 1960) - De cierto,  de cierto os digo:  El que en mí cree,  las obras que yo hago,  él las hará también;  y aun mayores hará,  porque yo voy al Padre. 

Dios tiene grandes cosas preparadas para ti. Confía en él y él hará.  

Medita: tómate unos minutos para meditar en la palabra de Dios. Mírate a través de sus ojos y sueña grandes cosas, porque en el todo es posible.  

Intercesión: intercede por aquellas personas que se han apartado de Dios, para que Dios los traiga de nuevo. Y por tu oikos. Dios quiere traer un tiempo de salvación.  

Leticia Ramos. Líder MCM

Domicilio

  • Calle Henequén, 1
  • Puerto del Rosario
  • Las Palmas, España
  • Teléfono: 928 53 19 32
  • Móvil: 660 202 173
  • Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.