Devocionales

Ser o parecer

Oración: Gracias Señor por este nuevo día, gracias por las nuevas oportunidades que nos das, porque aunque te fallamos tu misericordia nos alcanza cada día. Gracias por amarnos primero y porque Tú cuidas de mi. Te entrego una vez más mi vida y mi familia. Para que nos uses para tu Reino. Queremos servirte. Te amo y quiero amarte más.

 

Sugerencia de canción para adorar:https://www.youtube.com/watch?v=-u4fEV3vQcY

 

Biblia: Levítico 9 y 10. (lev 9:6 Entonces Moisés dijo: Esto es lo que mandó el Señor; hacedlo, y la gloria de Dios se os aparecerá.

 

En unos capítulos anteriores vemos como Dios le explicó a Moisés cómo debían ofrecerse las ofrendas (6:8 al 7:38), también vemos a Dios nombrando a Aaron y a sus hijos como sacerdotes (capítulo 9) pero despues de esto sucedió algo inesperado. Algo que no debería haber sucedido nunca.

¿Qué hicieron Nadab y Abiú delante de Dios? (10:1).

Nadab y Abiú eran sacerdotes de Dios ¡pero solo en apariencia!

Ellos tenían todo el aspecto exterior de sacerdotes. Cualquiera que los miraba podía identificarlos fácilmente:

  • Pertenecían a la familia de los sacerdotes.
  • Habían sido escogidos y ungidos como sacerdotes
  • Vestían las túnicas blancas sacerdotales, símbolo de pureza y santidad.
  • Habían puesto sus manos sobre la cabeza del animal del sacrificio identificándose con él.
  • Ofrecieron ofrendas delante de Dios en el Tabernáculo.

¡Eran privilegiados al poder servir a Dios! ¿quién podía dudar de ellos?

Pero el corazón de Nadab y Abiú no era santo. Ellos tenían toda la apariencia de la santidad pero no lo eran.

Quizas te has criado en una familia cristiana, vienes a la iglesia cada domingo y cantas al Señor y tienes una bonita "careta " porque  cuando llegas a casa y te metes a tu habitación sólo tú sabes lo que pasa.

Nadab y Abiú dentro del Tabernáculo de Dios ofrecieron un fuego extraño. Le ofrecieron a Dios un tipo de ofrenda que Él nunca les había mandado ofrecer.

Y el final ya lo conoces (Lev10:2)

 

Piénsalo.

¿Cómo estás viviendo?

¿Con apariencia de cristiano dentro de la iglesia o como un joven comprometido con Jesús aún fuera de ella?

¿Estás ofreciendo delante de Dios las ofrendas que Él desea recibir: gratitud, confesión sincera de pecados, alabanza y adoración, sujeción a tus autoridades, oración, fe en su Palabra?

¿O tu ofrenda es un “fuego extraño” de desobediencia, de quejas y enojos, de pecados ocultos, de mezclar lo santo con el mundo, de apariencias?

¿Estás valorando el privilegio que tienes de ser un hijo de Dios y un sacerdote delante de Él?

¿Valoras el privilegio de poder servirlo?

¿Lo sirves con un corazón limpio y agradecido?

¿Renunciarías a tus “apariencias” para comprometerte totalmente con Él?

Si quieres ver la Gloria de Dios en tu vida y en tu entorno sólo tienes que vivir una verdadera vida en Cristo.

 

Intercesión: Señor, primeramente, perdónanos por si alguna vez te hemos fallado en cuanto a nuestra manera de vivir, queremos que nos uses para ganar a nuestros amigos y familiares para ti, asi que te pedimos que nos ayudes a vivir conforme a tu Palabra y que nuestra vida sea un ejemplo para que ellos vengan a tus pies. Toca sus corazones y que puedan recirbir tu Palabra. Sálvalos Señor y que vivan para ti. 

Domicilio

  • Calle Henequén, 1
  • Puerto del Rosario
  • Las Palmas, España
  • Teléfono: 928 53 19 32
  • Móvil: 660 202 173
  • Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.